¿Sabes elegir las conservas de pescado más sostenibles y de calidad?

Te damos las claves para que te lleves a casa el laterío del mar que más cuida los océanos.

Que las conservas de pescado te salvan una comida rápida lo sabemos todos. Abrir y comer. Que las latas en conserva son totalmente naturales, ya que carecen de cualquier tipo de aditivo o conservante, también. Sin embargo, muchas veces se nos escapa qué cuestiones debemos tener en cuenta para elegir las anchoas, bonito del norte o mejillones más respetuosos con el medio ambiente y, por tanto, asegurarnos que estamos protegiendo el presente y futuro de nuestros océanos.

Afortunadamente, desde hace ya un tiempo la conciencia de los consumidores ha despertado y cada vez más buscan productos responsables con el planeta. Con el COVID, esta tendencia se ha multiplicado. El consumidor lo tiene claro: toda actividad tiene un impacto directo en el medio en el que vivimos. Sin embargo, no siempre sabemos si nuestras decisiones de compra son acertadas y desconfiamos de la publicidad que aparece en el packaging. Pues bien, aquí y ahora queremos darte las 4 claves fundamentales para que a partir de este momento elijas con criterio y seas responsable con tus decisiones de compra. Al menos, en cuanto a conservas de pescado se refiere. 

1. PESCA CERTIFICADA

No toda la pesca sostenible está certificada pero sí toda la certificada es sostenible. Y ¿qué significa sostenible? La pesca sostenible implica:

  1. Dejar suficientes peces en el mar. La pesca debe realizarse a un nivel que permita su continuidad de manera indefinida.

  2. Respetar los hábitats. Las operaciones de pesca deben ser llevadas a cabo con cuidado, de manera que otras especies y hábitats dentro del ecosistema permanezcan en buen estado.

  3. Garantizar que las personas que dependen de la pesca puedan mantener su medio de vida. Las pesquerías certificadas por MSC deben cumplir con las normativas pertinentes y ser capaces de adaptarse a circunstancias ambientales cambiantes.

¿Pero cómo lo detecto en el supermercado? Debes fijarte que en tus conservas de pescado hay un logo correspondiente a MSC (Marine Stewardship Council). Esta certificación asegura que el pescado o marisco es de captura salvaje procedente de pesquerías que han sido certificadas en base a indicadores científicos de pesca sostenible.

 2. TRAZABILIDAD

Busca conservas transparentes. Aquellas que te faciliten toda la información que va del mar a la mesa. Dónde se ha pescado, qué método de pesca han utilizado, de qué especie se trata y cómo ha sido elaborada. En muchos sectores, y este es uno de ellos, nos quieren dar ‘gato por liebre’. Ni todas las anchoas son del Cantábrico, ni todo el bonito es pescado a caña, ni todos los mejillones se empacan a mano. Y no pasa nada. Hay anchoas muy dignas fuera de nuestro mar Cantábrico, bonitos que se pescan con otros métodos y mejillones más industriales. Cada uno elige lo que quiere, pero debe saber al 100% qué se lleva a casa.

¿Conocéis la herramienta ‘viaje al origen’? Hablamos de esto y somos 100% transparentes:

3. NACIONAL

Prioriza la compra de laterío de origen y de producción nacional. Todos sabemos que en nuestros mares tenemos mejillones, anchoas y otros productos de conserva maravillosos que son sinónimo de sabor y calidad, pero también tenemos que fijarnos en que la producción sea nacional. Muchas veces pensamos que lo más sostenible siempre es aquello certificado, pero es muy importante pensar que la compra nacional tiene menores impactos medioambientales (menor huella de carbono por transporte cercano) y, sobre todo, mayor impacto social cercano (hay regiones costeras de España muy ligadas al mar).

De esta manera damos apoyo y permitimos que mantengan su fuente de ingresos ya no solo a los trabajadores de la pesca y el marisqueo, sino también a todas aquellas personas que se dedican a las actividades de transformación y apoyo que también hacen posible tener conservas en la mesa. 

4. ENVASES Y PACKAGING

El packaging sostenible tiene como objetivo proteger el medio ambiente. Se centra en la economía circular lo que supone reducir, reciclar y reutilizar materias y productos existentes todas las veces que sea posible. Así, logramos extender su ciclo de vida y creamos valor añadido.

Por todos es conocido que uno de los principales problemas medioambientales es el plástico. Cada año, los océanos se llenan de millones de toneladas de plástico. Todo apunta a que en 2050 habrá más plástico que peces en el mar. Por tanto, ahora más que nunca debemos apostar por el packaging sostenible, ecológico o verde. 

Este packaging utiliza material biodegradable o compostable para minimizar el impacto ambiental, consumir menos materias primas y disminuir las emisiones a la atmósfera y rehúye los plásticos tradicionales de origen fósil. Una decisión imprescindible para el futuro.

Si quieres comprar sostenible, el último paso es apostar por envases respetuosos con el medio ambiente. 100% reciclados y reciclables, con etiquetas de material biodegradable y cartón con sello FSC, libres de plásticos en productos y en procesos y de productos químicos.

 Y ahora sí. Vamos a preparar una comida natural, riquísima y sostenible sólo con conservas. ¿Te atreves?

Este artículo está escrito por María Aparicio, Responsable de Comunicación de Grupo Consorcio, una empresa conservera B Corp comprometida con el entorno y las personas que elabora desde 1950 conservas de pescado de alta calidad.

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